Islandia tiene muy pocas carreteras asfaltadas. La mayoría son de grava. Algunas de ellas, las que circulan por el centro de la isla, únicamente se pueden transitar con 4x4 en las épocas de tiempo benigno. Obviamente quedan cerradas en invierno. 

  Cuando te documentas sobre el país, te das cuenta del hincapié que se hace sobre la seguridad en las carreteras. A pesar de ser aparentemente tranquilas, tienen un cierto grado de siniestralidad. Desde el estado se lanzan campañas para tratar de reducir los accidentes que sufren los turistas. De hecho, dos cosas que nos llamaron la atención fueron una app. en la que se explican las señales de tráfico islandesas, y un vídeo informativo (bastante gracioso) donde Elfie, un pequeño elfo acompaña a una familia durante un trayecto en coche.

  En información y turismo mantienen los datos pormenorizados del estado de las carreteras e incluso reseñan los accidentes que salen en los periódicos. Mientras nosotros estuvimos allí un accidente nos llamó la atención. En mitad de una ventisca, la luna de un coche donde viajaba una familia se rompió. A la espera de que amainara y dado a las condiciones adverasas que les impedían continuar, el conductor dio la vuelta al coche para evitar que el viento entrara por la ventanilla rota y así proteger del frío a los pasajeros. El viento era tan fuerte que terminó por romper la luna del otro lado.

  Nosotros mismos vimos el resultado de un aparatoso accidente. Un autobús se salió de la carretera y quedó empotrado contra las rocas volcánicas en el arcén aunque por suerte, no llegó a perder la verticalidad.

   Cuando subíamos desde Reikjavík al parque nacional de Thingvellir, en mitad de una tremenda ventisca en la cual nosotros apenas circulábamos con el 4x4 a unos 20 o 30 km/h, encontramos a este ciclista (¡sí, es una bici!). Por supuesto le ofrecimos ayuda para llevarle o darle cobijo en nuestro coche. Él la rehusó. Una furgoneta que bajaba también le advirtió de la situación y le ofreció llevarle. Ayuda que de nuevo rechazó. 

 

  Nosotros tardamos una hora y media en subir por la carretera un camino que en condiciones normales se tarda 20 minutos.